dejando sólo
aquel signo de paz,
una estatua de roca serena,
estela de una razón.
Arrodillados adoraron al dios
dibujando en la piedra,
le alabaron sumisos
bajo la mirada de las estrellas.
El saber se elevó
ante los sucios rostros
y la evolución se dibujada
en sus perdidas miradas.
Quedan caminos por recorrer.
La luz se ha marchado
llevando consigo
los sonidos de las preguntas
sembradas en la piedra.
Stanley Barahona del Libro "En La Penumbra"