jueves, diciembre 15, 2011

Libertad

Existencia galopante
en mortales océanos
en bosques veleidosos
fuerte grito en la jungla
en la noche el eco resuena
vuela pájaro vuela
que las garras te atrapan.

Energúmenos de otra tierra
con aliento fúnebre
riqueza prometen
miseria regalan
el bosque esta lleno
el mar esta repleto.

Muertos en vida se presentan
tu mente quieren
tu esfuerzo sisan
afanes eternos sin alivio
ve pájaro a tu refugio
toma el viento de tu identidad.

Las luces encandilan
vas, dónde vas
vienes, de dónde vienes
esclavizantes entes escondidos
sus festejos ofrecen
su muerte presentan.

Ve, vuela
que las garras te atrapan
el bosque esta lleno
el mar esta repleto
el eco se sigue escuchando
ve a tu refugio
al destino de tu identidad
ve, vuela...

Veo tus alas brillar...



Julio C. Jeraldino del libro "Encuentros Cercanos".

viernes, noviembre 11, 2011

Principio

El inicio es ahora.

Julio C. Jeraldino

lunes, abril 25, 2011

De Pronto Se Elevó La Luz

De pronto se elevó la luz
dejando sólo

aquel signo de paz,

una estatua de roca serena,

estela de una razón.



Arrodillados adoraron al dios

dibujando en la piedra,

le alabaron sumisos

bajo la mirada de las estrellas.



El saber se elevó

ante los sucios rostros

y la evolución se dibujada

en sus perdidas miradas.

Quedan caminos por recorrer.



La luz se ha marchado

llevando consigo

los sonidos de las preguntas

sembradas en la piedra.





Stanley Barahona del Libro "En La Penumbra"

lunes, abril 18, 2011

Morado Oscuro

Los dioses están reunidos
en un café de la esquina,
mentirosos,
masticando las penas de los hombres.

Pasan en fila
bocas hambrientas.
Fuera de sus córneas emergen murallas
que encadenan la libertad.

Se escucha en los meridianos
la demandas de las cofradías,
reclamando la vida de Jesús encadenado.

El ruiseñor está llorando
por tanta voz enterrada.
El cielo morado oscuro
de su ojo castigado
tiñe el contorno de nuestro hálito.

Yo no puedo sanar
las heridas de tu amor traicionado.
Tu compasión se vende con las monedas
de las almas engañadas.

Están las deidades cantando
sus victorias mañaneras.
Postre de manzanas en sus mesas
para enterrar el peso de sus conciencias.


Stanley Barahona del libro "En La Penumbra".

domingo, febrero 20, 2011

Niño Amarillo

Los de delantal blanco
¿qué cosas dicen?
Que has de morir,
cuando duerma el sol.

Mi voz protesta
que tú eres el sol,
diminuta silueta amarilla
que recorres la ruta del calvario.

Desespera mi dolor
colmado de ciencia y compasión.
Y te cobijo bajo el cielo agrietado
con la juventud de mis brazos.

No mires el caudal
que inunda mi mirada.
Sólo recibe mi beso,
niño adorado.

No quedan lágrimas
sólo delirio y pena.
Algo me dice
que sigues a mi lado.

Es oro mi mano
como tu beso bilioso.
Tu suspiro atraviesa mi alma,
niño amado.

Stanley Barahona del libro "En La Penumbra".

Canto a Las Piedras

Desoladas y frías
nadie entiende sus lazos,
son testigos de vidas,
de las espaldas que han velado,
en este oleaje anciano.

Años han transcurridos
el sol las ha contemplado.
Sólo la luna viajera
sus oídos acerca
para escuchar sus llantos.

Sus amores se han marchado
con el mar y el viento.
Los hombres cansados y las mujeres tristes,
dejaron sus huesos desolados
bajo sus cimientos.

Parece que todos sus esfuerzos
son como campo trizado.
El destino que las sustenta
nos cubre con su manto helado
desde el inicio de los tiempos.

La alquimia reclama
tu soplo eterno.
El semblante de tu historia
lo moldean las estaciones
bajo el cinturón de la creación.

Ay, Señor
si yo pudiera comprender
el testimonio de las piedras,
sus dolores no serían ajenos
a los latidos de mi alma.

Stanley Barahona del libro "En la Penumbra".

No Hace Falta

No hace falta, vida mía,
que calles,
tu voz me sabe a mediodía
y a olor a viajes.
Alguna vez lo dijiste
en rabia y en llanto,
mi dócil sueño tuyo
se rompe en quebranto.

Nada importa
si me entierras mañana,
ni los temblores de este mundo
remecerán mi alma sepultada.
No te pediría que volvieras,
tus pies se han quedado
sin mis manos y sin mi tierra.

No hace falta, vida mía,
te seguiré amando
en el sueño de mis sábanas
y en la voz de tus zapatos.

Stanley Barahona del libro "En la Penumbra".


sábado, febrero 19, 2011

Poema "Padre"

Mil veces he caído ante el sol y la luna.
Sueño que deliro como gotas de un eco.
Se rompe la vida en un roce quieto
y tu mano en mi cuerpo...
será como ninguna.