adiós es una palabra muy triste, ¿no crees?
si dos corazones se aman como nosotros
no deben estar prohibidos.
Borremos este adiós un segundo amado,
arranca la idea letal de tu mente, ¡te lo pido!,
finge si es posible un amor rescatable,
torna de nuevo a mí, hoy deseo tu beso tranquilo.
Sólo así volcaras un instante tu sensible pasión creyente,
las despedidas de amores laceran y espantan,
tratemos de atesorar lo vivido, ¡ya basta de taras fallidas!
tú sabes que tu estancia nos da alegrías.
Tranquilízame por ahora y cuando te marches te ruego
depón tu actitud en solaz déjame, sólo cuando el sueño en mí caiga,
y mis fatigados ojos se cieguen, sé que ese adiós
vendrá de raíz, allí la morriña agonizará,
será en el último suspiro, sólo así reposaré
tranquila y en paz mi querido.
Ariam Diesel del libro "Antología y Poemas llevados a la Sensibilidad del Espíritu".