domingo, febrero 20, 2011

Canto a Las Piedras

Desoladas y frías
nadie entiende sus lazos,
son testigos de vidas,
de las espaldas que han velado,
en este oleaje anciano.

Años han transcurridos
el sol las ha contemplado.
Sólo la luna viajera
sus oídos acerca
para escuchar sus llantos.

Sus amores se han marchado
con el mar y el viento.
Los hombres cansados y las mujeres tristes,
dejaron sus huesos desolados
bajo sus cimientos.

Parece que todos sus esfuerzos
son como campo trizado.
El destino que las sustenta
nos cubre con su manto helado
desde el inicio de los tiempos.

La alquimia reclama
tu soplo eterno.
El semblante de tu historia
lo moldean las estaciones
bajo el cinturón de la creación.

Ay, Señor
si yo pudiera comprender
el testimonio de las piedras,
sus dolores no serían ajenos
a los latidos de mi alma.

Stanley Barahona del libro "En la Penumbra".

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