domingo, febrero 20, 2011

No Hace Falta

No hace falta, vida mía,
que calles,
tu voz me sabe a mediodía
y a olor a viajes.
Alguna vez lo dijiste
en rabia y en llanto,
mi dócil sueño tuyo
se rompe en quebranto.

Nada importa
si me entierras mañana,
ni los temblores de este mundo
remecerán mi alma sepultada.
No te pediría que volvieras,
tus pies se han quedado
sin mis manos y sin mi tierra.

No hace falta, vida mía,
te seguiré amando
en el sueño de mis sábanas
y en la voz de tus zapatos.

Stanley Barahona del libro "En la Penumbra".


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