¿por qué interrumpes el día?, deja fluir la luz, te ruego que
desaparezcas, pronto vete veloz, deja que se despeje el cielo,
y por sobretodo dame con deleite afectos y albor.
Tú interrumpes la claridad llegando a ennegrecer la vida,
vete pronto por las sendas de tu terca oscuridad,
la ruta la deseo despejada, los hogares con luz natural
y esta mente inquirida la quiero despejar.
Peregrina eres de este cielo divino, no lo olvides niebla obscura, no lo olvides te lo pido, se me agota la paciencia,
¡vete pronto vagabunda, peregrina te apetezco!
El cielo diáfano ayer entregó su cariño,
y por ti se ha obscurecido,
por qué no dejas que en este momento se ilumine complacido.
Te aseguro que si te alejas, y ni una duda te quepa,
se posará en mí con premura la alegría y la belleza,
haciéndose humo mi pavor,
así muchas almas lucirán gamas de amor,
irradiando mil armonías y mil sones
de perspectivas en el amable corazón.
Ariam Diesel del libro "Antología y Poemas llevados a la Sensibilidad del Espíritu".
No hay comentarios:
Publicar un comentario